Los aditivos que evitan filtraciones… desde la mezcla
En el competitivo mundo de la construcción, la durabilidad no es solo un valor agregado: es una exigencia del mercado. Y esa durabilidad no comienza en la obra, comienza en la mezcla. Si produces morteros, prefabricados o revestimientos, esta información puede transformar la calidad de tu producto. Dos aditivos poco visibles pero absolutamente fundamentales están marcando la diferencia en la formulación de morteros, concretos y prefabricados duraderos: el oleato de sodio y el estearato de calcio. Ambos compuestos tienen un origen común: los ácidos grasos naturales. Utilizados inicialmente en industrias como la farmacéutica y cosmética, fueron adoptados por el sector de la construcción a mediados del siglo XX por sus extraordinarias propiedades hidrofugantes. Desde entonces, se han convertido en ingredientes clave para fabricantes que buscan ofrecer mezclas más resistentes, estables y con mejor comportamiento frente a la humedad.

Oleato de Sodio: reduce la humedad, no el rendimiento
El oleato de sodio, una sal sódica soluble, se integra fácilmente en mezclas húmedas o in situ. Funciona como un hidrofugante aniónico que reduce la absorción capilar de agua sin interferir con el fraguado ni la resistencia del mortero o concreto. Es ideal para fabricantes de morteros proyectados, estucos, pastas y formulaciones aplicadas manual o mecánicamente.

Estereato de Calcio: tu solución hidrofugante en polvo
Por su parte, el estearato de calcio es una sal cálcica en forma de polvo, insoluble en agua, especialmente eficaz en formulaciones secas y sistemas industrializados. Actúa creando una barrera interna que repele el paso del agua, mejorando la resistencia de elementos prefabricados, paneles, placas y monocapas expuestos al ambiente.

🏗️ ¿Por qué deberías incorporarlos en tus formulaciones?
• Mejora inmediata en la resistencia al agua y durabilidad del producto
• Reducción significativa del riesgo de eflorescencia, fisuras y deterioro por humedad
• Optimización de la vida útil de tus materiales
• Contribución directa a una construcción más eficiente y sostenible
• Aumenta el valor percibido de tus productos frente a la competencia
No incluir aditivos hidrofugantes en tus fórmulas puede traducirse en:
• Mayor deterioro prematuro por humedad.
• Acabados estéticamente defectuosos.
• Fisuración superficial por acumulación de agua o ciclos térmicos.
• Reclamos de obra y pérdida de confianza en el producto.
Tanto el oleato de sodio como el estearato de calcio no solo actúan como barreras al agua; también tienen efectos positivos en la microestructura del material:
•Oleato de sodio tiende a reducir la tensión superficial del agua en la mezcla, lo que mejora la humectación y facilita la trabajabilidad en obra, especialmente útil en morteros proyectados o aplanados en climas secos.
• Estearato de calcio mejora la compactación interna del material gracias a su capacidad de recubrir partículas y sellar poros microscópicos.

Este efecto microestructural se traduce en:
• Mayor densidad del material endurecido
• Menor formación de microfisuras por secado
• Disminución de la permeabilidad sin necesidad de aditivos filmógenos
• Menor variabilidad en el rendimiento por lote
🌱 ¿Contribuyen a la sostenibilidad?
Sí. Al minimizar los daños por humedad, se reduce la necesidad de retrabajos y el consumo de recursos a largo plazo. Además, su aplicación ayuda a mantener la eficiencia térmica de las edificaciones, contribuyendo a diseños más responsables con el medio ambiente. Los mejores productos no solo resisten, previenen problemas desde el diseño.
Oleato de sodio y estearato de calcio: dos soluciones simples para resultados duraderos.
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